jueves, 20 de octubre de 2016

Creatividad para mejorar el vocabulario: El cocinero deshonesto que cocinaba galletas y el sistema amañado del que debemos deshacernos


Juan Carlos García Valdés

Pablo Neruda pudo “escribir los versos más tristes (esa) noche. Escribir, por ejemplo: <<La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos>>”. Yo les voy a ser sincero. Ni soy Neruda (“ya nos habíamos dado cuenta”), ni puedo escribir los versos más tristes y ni siquiera es de noche todavía. Lo que sí puedo escribir es las oraciones más ilógicas posibles. Escribir, por ejemplo: <<El cocinero deshonesto cocinó una galleta>> (“¡uy! ¡qué poético!”) y decirles por qué este tipo de oraciones les pueden ayudar a mejorar su vocabulario en inglés.

El cocinero deshonesto que cocinaba galletas

La idea fundamental del día de hoy es elegir palabras que sean muy parecidas entre sí y hacer oraciones creativas con dichas palabras. Tal vez el hecho de que tenga hambre ha influido en mi primera elección. Galleta en inglés es cookie y cocinero y cocinar en inglés se le parecen bastante: tanto una como la otra se dicen cook. Si a este vocablo le agrego una “r” y la terminación “-ed”, entonces ya tengo crooked que es deshonesto o fraudulento. Y así me puedo seguir hasta que yo quiera o hasta que el idioma mismo me marque el alto: cooker es olla y rookie, por mencionar otra, es novato.

Ya tenemos nuestra materia prima, las palabras, y ahora lo que toca es ponernos un poco imaginativos (me siento como Bob Ross cuando decía, palabras más, palabras menos: “tal vez el agua está corriendo por aquí y es un día maravilloso para ella. Pongamos unas cuantas montañas. Me estoy divirtiendo tanto haciendo montañas”). Nosotros no vamos a pintar montes ni árboles felices, pero “quizás pongamos una palabra por aquí, una palabra feliz que vivirá al lado de otra palabra feliz”.

Una de las oraciones más sencillas que podríamos formular sería:

The rookie ate the cookie (El novato se comió la galleta).

De lo que se trata, como algunos de ustedes, lectores avezados ya se habrán dado cuenta (si tú eres uno de los cuatro que no, mejor ya pon atención), es de hacer oraciones creativas, de preferencia con buen ritmo y buena rima, que nos permitan recordar fácilmente vocablos que antes no conocíamos.

No recuerdo si lo leí en un libro de Paul Nation1 (experto en la adquisición de vocabulario) o dónde lo habré visto, pero me viene a la mente esa idea de que para aprenderse realmente una palabra, tenemos que estar en contacto con ella 25 veces (una vez la escuchamos en la tele, otra la vemos en un periódico, un amigo la utiliza, la escuchamos en Cancún, en Katmandú, en Honolulú, en una canción de Maná y así hasta llegar a las 25 ocasiones). Pero, ¿realmente tenemos el tiempo para llegar a ese número mágico o a menudo tenemos que acelerar el proceso de aprendizaje?

REFERENCIAS:
1 NATION, P. (No me acuerdo del año). No me acuerdo del libro. Ni siquiera sé si en verdad lo dijo Paul Nation. Por lo demás, les recomiendo los libros de Nation :)

El ejemplo de “The rookie ate the cookie” me gusta porque casi todo el mundo se sabe cookie, pero muchos no se saben rookie, porque la similitud entre ambas palabras es demasiada como para no verla y porque, queriéndolo o no, la oración es catchy como ella misma (“¿qué es catchy?” Respuesta: catchy es pegajosa, como en “aserejé ja de je…”; no sé por qué pienso que esta es la primera vez que Pablito y Las Ketchup hacen su aparición conjunta). Sea como sea, lo que quiero decir es que si le ayudamos tantito a nuestro cerebro, quien se sabe la palabra cookie en inglés no debería tener problema alguno para saberse también novato (rookie).

Ahora bien, no todas las oraciones tienen que ser tan sencillas. Para muestra los siguientes ejemplos:

The crooked cook cooked a cookie (El cocinero deshonesto cocinó una galleta).

o

The crooked cook cooked a cookie for the rookie (El cocinero deshonesto cocinó una galleta para el novato/principiante).

Como podrán notar, casi todas las palabras utilizadas son similares entre sí (exceptuando artículos y preposiciones) y el hecho de que se parezcan nos ayuda a recordarlas.

La extensión de la oración dependerá del número de palabras que queramos aprendernos/memorizar. Si queremos que en lugar de dos (“The rookie ate the cookie”) sean seis, podemos crear:

The crooked cook cooked a cookie for the rookie in the cooker (en la olla).

Se trata pues de una especie de Three witches watch three Swatch watches, pero que surge desde nuestras propias necesidades léxicas.

Donald y las elecciones amañadas

Ahora que a Donald Trump se le metió Andrej Manuel Lope Obradó a su cabeza y que blonde copetito ha dejado entrever que probablemente no aceptará los resultados de las elecciones, tal vez valga la pena retomar la palabra rigged para compartir con ustedes otro ejemplo.

Rigged es amañado o arreglado y Trump ha utilizado esta palabra, primero para referirse a la contienda entre Bernie Sanders y Jilaria, ganada por la mujer más transparente y honesta del mundo, y después para describir el proceso electoral entre él y la antigua secretaria de Estado.

A rigged se le parecen, entre otras, rigid y get rid of. Combinando las tres palabras, nos queda lo siguiente:

We need to get rid of this rigged and rigid system (Necesitamos deshacernos de este sistema amañado y rígido).

Algunos lectores extraordinariamente perspicaces podrán estarse preguntando por qué no usé palabras como right (derecha, correcto) o righteous (justificado, recto, honesto), que guardan cierta similitud con las previamente mencionadas. La respuesta es: aunque se parecen en la manera de escribirlas, su pronunciación es diferente. En las tres primeras, rigged, rigid y get rid of, la “i” suena efectivamente a “i”. Mientras tanto, en right y righteous, la “i” suena a “ai”. Para mejorar nuestra capacidad de recordar las palabras que nos queremos aprender, buscaremos no sólo palabras parecidas, sino palabras cuya pronunciación podamos relacionar. En ese sentido, rookie y cookie, aunque empiezan con letras distintas, se parecen más que, por ejemplo, rigid y right.

Aclaración: cada quien es libre de establecer sus propias reglas y criterios en torno a las palabras que utilizará. Mi experiencia me dicta que las palabras con una pronunciación similar son de mucha ayuda. Por lo demás, no hay restricciones para hacer uso de palabras distintas (ate no se parece a rookie ni a cookie, pero nos ayuda a unirlas).

¿El gato y el ratón? No, el gato y el ganado

Quien ya se sabe gato (cat), debería de saberse ganado (cattle), atrapar (catch), pegajosa (catchy) y la palabra para el asistente en el golf (caddy), pues, finalmente, todas se parecen. Invocando a Bob Ross y poniendo una palabra feliz por aquí y una palabra feliz por allá, la oración podría quedarnos de la siguiente manera:

The cat and the cattle catch the catchy caddy

Ya sé que los puristas del idioma me dirán que eso no lo diría ni George W. Bush borracho (¡y miren que George W. Bush ha dicho cada cosa!), pero eso no es lo importante: lo vital aquí no es formular oraciones que dirían nativos del inglés, sino oraciones que activen nuestra memoria mediante el uso de palabras que son casi como hermanas (o, por lo menos, primas).

Y, por cierto, a esos puristas de la vieja guardia les recuerdo algo: nadie diría tampoco Three witches… y, sin embargo, para algo sirve el mentado trabalenguas.

Otros ejemplos

Aquí les dejo otras combinaciones explosivas:

a) rug (alfombra, tapete), rag (trapo) y oil rig (plataforma petrolífera). ¿Les gusta “The rag is on the rug of the rig”? (“¡Noooo! ¡Está destruyendo el inglés!!!”)

b) feed, fear, feel, fellow; a saber: alimentar, miedo, sentir, tipo u hombre o socio, entre otros. ¿Quién se atreve a proponer una oración?

c) poor (pobre) y pour (verter).

d) frijoles charros y alubias (lo sé, lo sé, es un chiste muy malo y vulgar, pero tenía que decirlo; a veces sólo así el lector se despierta. Además, luego los escritos son tan serios y aburridos que uno se pregunta si el autor todavía estaba vivo cuando escribió el texto en cuestión… y si no me creen, remítanse al mundo académico o a muchos libros de filosofía; ¿a poco no hubiera estado genial que Heidegger se hubiera echado un chascarrillo cada treinta o cuarenta páginas? Imagínense que entre “el problema de la atestiguación de una posibilidad existentiva propia” y “los fundamentos ontológico-existenciales de la conciencia”, Heidegger hubiera escrito algo así como: “Están un alemán, un ruso y un mexicano en un avión y el alemán le dice al ruso…” ¡No hubiera tenido precio! :) Bueno, ya, perdón… ¡qué mundo tan aburrido el de ustedes!

e) hill, heel, otra vez feel, peel, seal, wheel, meal, deal, thrill y appeal (colina, tacón, sentir, pelar una fruta, foca o sellar, llanta, comida, trato, emoción o entusiasmo y encanto o atractivo). Por ejemplo y usando sólo algunas:

I feel the thrill to make a deal with some appeal during the meal (Siento la emoción de hacer un trato con cierto atractivo durante la comida).

Ejemplos con homónimos

Me remito a un documento que escribí mientras todavía estaba en la universidad titulado Learning vocabulary through the use of the homonym-homonym sentence para compartir esta última posibilidad con ustedes.

Los homónimos son palabras que se escriben igual, pero que tienen significados diferentes.

Lo que tienen que hacer aquí es escoger una palabra en inglés que tenga dos o más significados. Yo, por ejemplo, escogí match: 1) emparejar o relacionar, 2) partido y 3) cerillo. Posteriormente, hice la siguiente oración: “Match the match with the match”

Me acuerdo de la palabra match y sé que la usé tres veces; por lo tanto, debo recordar tres significados: “Relaciona el partido con el cerillo”.

Manos a la obra

No tienes que ser un poeta como Pablo Neruda o un experto como Paul Nationotra vez 1 para ser creativo con las palabras, mejorar tu memoria y, por ende, tener la posibilidad de incrementar el número de vocablos que reconoces y utilizas en inglés. La verdad sólo hace falta un poco de imaginación y desparpajo para dar el primer paso que bien puede ser un primer salto hacia un excelente nivel. Pablo Neruda escribió también: “puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido”. Utiliza tu creatividad para que no sientas que no tienes cada palabra, para que no sientas que la has perdido. Utiliza tu creatividad para expresar una idea nueva, que te motive y te impulse a seguir aprendiendo y para deshacerte de ese sistema escolar amañado que dice que el aprendizaje debe ser aburrido :)    

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jueves, 13 de octubre de 2016

El secreto de los nombres: Messi es un desastre, Britney lanza lanzas y ¿hubo un arbusto que fue presidente?

  Juan Carlos García Valdés

El aprendizaje del inglés no tiene por qué ser aburrido. ¿Conoces a Messi, Britney Spears, Donald Trump y alguna vez has comido en Pizza Hut? Pues hoy te propongo que utilicemos a estos personajes y a estas marcas para mejorar nuestro vocabulario por medio de asociaciones. ¡Sin más preámbulo, comencemos!

La política norteamericana

Si algo me cae bien de los republicanos es que normalmente buscan enseñarnos vocabulario mediante sus nombres. Para muestra, basta un botón y un poco de copete: el famosísimo Donald Trump, tan amado en estos lares, tal vez no vaya a llegar a la presidencia de los Estados Unidos, pero ciertamente nadie puede negar que lleve la victoria en su sangre. La palabra trump en inglés significa ni más ni menos que triunfo o triunfar.

Mientras tanto, el candidato a vicepresidente, Mike Pence, también nos incita a mejorar nuestro conocimiento de los vocablos. Su apellido, pence, es, en algunos casos, el plural de penny (centavo). Quien quiera aprender más al respecto (cuándo usar pence y cuándo pennies), puede visitar: https://en.oxforddictionaries.com/definition/pence

Ahora bien, nada se compara con las reuniones que George Bush debió tener con su gabinete. Convoquemos por ejemplo al exmandatario, a su secretaria de Estado, a uno de sus secretarios de la Defensa y al vicepresidente, es decir: el mismísimo Bush, Condoleezza Rice, Robert Gates y Dick Cheney. Resulta que bush es arbusto, rice es arroz, gates es puertas (sobre todo las de los aeropuertos, puertas de embarque) y Dick Cheney me pidió que les dejara un poco de tarea, así es que esa mejor la investigan ustedes. Que dijo Jorge Arbusto que le dijeran a Condoleezza Arroz que buscaran a Robert Puertas para decirle que el otro muchacho no iba poder llegar. No hubo un presidente que fue arbusto, sino dos: Arbusto Padre y Arbusto Hijo.

Cabe señalar que los demócratas no son tan dadivosos. Los apellidos Obama (el actual presidente), Biden (el actual vicepresidente) y Kaine (el actual candidato a vicepresidente) no nos dicen mucho más de lo que nombran y para acabarla de amolar,  su candidata, Hillary Clinton, simplemente no es hilarious :) (hilarious es divertidísima o muy chistosa).

Las celebridades

“Oops, I did it again, I played with your name”…o algo así iba la letra de la canción de la famosísima Britney Spears. ¿Y sabían que spears son lanzas o jabalinas? O sea que a lo mejor les gustan las canciones de Britney Jabalinas o Britney Lanzas. ¿Y te lanzas a saber qué hay en el nombre de Lady Gaga? Pues gaga puede significar “chiflada” o “tocado/a” y no precisamente por Dios nuestro señor, sino más bien por la locura, la irracionalidad o la emoción.

A Shaggy imagínenselo con el cabello largo y despeinado (shaggy = greñudo, entre otras opciones), a Nicolas Cage visualícenlo en una jaula (cage = jaula), a Reese Witherspoon pónganla siempre con su cuchara (“with her spoon”, ya sé que le agregamos una “h” y la pronunciación cambió radicalmente, pero valió la pena) y recuerden que Ashton Kutcher es un carnicero.

¿Y eso último por qué? Pues porque “Ashton Kutcher is a butcher” (butcher = carnicero) no suena tan descabellado, ¿o sí?

Ahora bien, sí lo que necesitan es brillo, mejor recurran a Charlie Sheen (sheen = brillo). Charlie Sheen has a sheen :)

Más celebridades

Si tuviéramos que escoger a una celebridad para que abriera todas las puertas del mundo, yo escogería sin dudarlo a Alicia Keys (keys = llaves) y con Stevie Wonder yo simplemente me preguntaría si él llamó para decirme que me ama (es que ni nos conocemos; por eso la sorpresa y el asombro; wonder = preguntarse, sorpresa, asombro, además de pan de caja; ok, este último fue un mal chiste. “¿Sólo este?” Bueno, ya no… déjenme en paz).

¿De dónde viene Kayne West? Pues obviamente del oeste (west = oeste). Y la que viene rauda y veloz como el viento es Taylor Swift (swift = veloz, raudo).

Spike Lee nos ama porque en lugar de una palabra, nos quiere enseñar dos: spike que significa punta o clavo y lee que es sotavento, de acuerdo con la Real Academia, “la parte opuesta a aquella de donde viene el viento”.

Si a Brad Pitt le quitan una “p”, pues les queda un hoyo (pit = hoyo, entre otras cosas) y si Justin Bieber escribiera su nombre como Beaver, pues sencillamente sería Justin Castor (beaver = castor).

¡Y luego dicen que las estrellas y la farándula no nos dejan nada bueno! Pues por ahora nos han dejado 15 palabras listas para que las usemos hoy mismo!

Deportistas

Messi es un desordenado y un desorganizado; nada más vean la forma en la que juega la albiceleste, que incluso perdió apenas 1-0 con los guaraníes en Córdoba. Momento. Messi ni jugó. Así es que la Selección Argentina is a mess, pero no el jugador blaugrana (messy = desordenado, desorganizado).

El hombre más rápido del mundo, Usain Bolt, es Usain Tornillo o Usain Perno (bolt = tornillo, perno) y el siguiente ejemplo es el que causó todo este cúmulo de ejemplos malditos (malditos en el sentido de Baudelaire):

Un desconocido en México, pero lo suficientemente conocido en Inglaterra, un día llamó mi atención. Su nombre es Peter Crouch. Mi amigo Peter Crouch es el altísimo. Bueno, no es el altísimo, sino un altísimo. Mide 2 metros y un centímetro, lo cual lo hace a menudo el gigante más visible del campo de futbol. Hasta aquí nada extraordinario, más allá de la altura. Pero aquí viene lo bueno: la vida es tan sabia que a Peter le dio un apellido inigualable. Peter se tiene que agachar un poco para saludar a sus colegas antes de cada partido y…¿saben una de las maneras para decir agacharse, flexionar o acuclillarse? Bingo! La respuesta es, adivina adivinador: crouch, Peter crouch, Peter crouches.

Marcas

Ya muy rápido porque ya me dio hambre. En Starbucks hay dos palabras: star que es estrella y buck que es varo como en “préstame un varo” (¡qué horror!).

Deberían poner un Pizza Hut en una choza o cabaña porque hut es “construcción rústica pequeña, (de materiales pobres) destinada a refugio”.

Y ya para concluir, les voy a decir que si tuviera que apostarle a una compañía en Wall Street, sin duda alguna le apostaría a Procter & Gamble, porque gamble es, ya saben, apostar. ¡Se los apuesto!

Abbey

Saludos a Abi (Abigail) que suena como abbey (abadía, entre otros).

Manos a la obra

Hasta en lo más insospechado hay posibilidades para aprender. Un nombre puede guardar muchos secretos y abrir las puertas del aprendizaje, como mi estimada Alicia Keys abre las puertas del mundo. No sé si esta entrada les haya gustado o no, pero quiero decirles que yo disfruté mucho redactándola y eso es lo más importante. Que cada quien disfrute lo que haga, sea esto leer una entrada de blog, escribir una entrada de blog, relacionar los nombres con palabras extranjeras, aprender inglés, negarse a aprender inglés o comerse unos tacos al pastor.  

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jueves, 6 de octubre de 2016

Confesiones de un aprendiz del alemán: 5 cosas que muy probablemente te están pasando (a ti en inglés)

Juan Carlos García Valdés

Como ya se los he dicho con anterioridad, actualmente estoy aprendiendo alemán. La verdad es que he mejorado mucho, pero sería falso decir que todo es color de rosa. Creo que hablarles de las dificultades que he experimentado les permitirá apropiarse de algunas estrategias que me han servido para ser cada día más efectivo. Sé que no son los mismos idiomas, ya que ustedes están aprendiendo inglés, pero aun así me parece que se pueden beneficiar de esta súbita apertura.

Uno: ¿No les pasa que a veces no entienden prácticamente nada?

A veces les entiendo mucho y en otras ocasiones casi quiero confirmar que lo que estoy escuchando efectivamente es alemán. Me he dado cuenta de que depende mucho de la persona. Algunas hablan muy claro y otras no sé si usan un dialecto que desconozco (casi no pasa en alemán… sí, cómo no) o simplemente usan muchos vocablos que aún no me sé. Va a sonar extraño, pero las personas que tienen barba se me dificultan más. En cuestiones de inglés, esto lo he escuchado también varias veces con mis alumnos. Aclaro: no lo de la barba, sino lo de la dificultad de entender un dialecto o acento específico. Se les facilita entender el inglés americano, pero cómo les cuesta trabajo el inglés británico.

¿Qué he hecho para mejorar y qué podrían hacer ustedes en inglés? Lo que yo he hecho se puede resumir en los siguientes tres puntos: a) he buscado cada vez más práctica (de preferencia sumamente variada), tanto cara a cara como al escuchar programas de radio o televisión y podcasts; b) he intentado mejorar mi vocabulario, principalmente mediante audiolibros y con listas de palabras que encontré en YouTube (estoy convencido de que el problema con listening tanto en inglés como en alemán está estrechamente relacionado con el desconocimiento de las palabras que se escuchan y no con una incapacidad para oír y entender) y c) cuando estoy en una conversación, trato de centrarme en el mensaje general y no en palabras aisladas (si escucho una o dos palabras que no sé, no me frustro; por el contrario, me centro en las palabras que sí reconozco y con ellas trato de comprender las partes restantes).

Para inglés, yo agregaría que no se casen con un solo acento. Por ejemplo, a mí me gusta mucho más el inglés americano (lo siento, sé que hay muchos fans del British y es muy respetable, pero yo soy más de las barras y las estrellas). Sin embargo, sería un error centrarme únicamente en el inglés americano. De vez en cuando está bien escuchar a los escoceses y su wee, a los australianos y su ta y a los canadienses y su Kraft Dinner.

Dos: ¿No les pasa que buscan una palabra en el diccionario y les aparecen 22 opciones?

Ok, ok, exageré. Sólo son 19, pero la verdad es que a veces hay tantas opciones que dar con la adecuada cuesta trabajo. La ventaja que tienen los aprendices del inglés es que los diccionarios de Oxford están tan completos y bien organizados que este punto puede solucionarse de forma relativamente sencilla con la consulta de dichos recursos.

En alemán, sin embargo, todavía no encuentro un diccionario que se le acerque a los de Oxford en precisión y alcance y esto me saca canas verdes. Si alguien conoce alguno que me pueda facilitar la vida, mucho agradeceré me haga llegar la recomendación correspondiente.

Tres: ¿No les pasa que un día practican mucho y luego no quieren saber nada del idioma por una semana entera?

No nos pasa.

Ya, en serio. A alguno le ha de pasar. Tal vez a mí lector de Ucrania. ¿No te pasa lector de Ucrania que el domingo practicas cuatro o cinco horas y luego todo se te revierte? (Tú di que sí).

La verdad es que he llegado a una conclusión: practicar mucho un día es contraproducente, al menos en mi caso. Acabo tan exhausto que después mi cuerpo y mi mente piden una tregua. Si practico cinco horas un día y luego durante cuatro días no quiero ni ver al alemán, sería lo mismo que practicara, con constancia y disciplina, una hora cada día, con la pequeña diferencia de que no me hartaría.

Yo creo que es un poco como lo de las dietas y el rebote o una versión lingüística del síndrome del quemado, también conocido por su nombre inglés: burnout.

¿Y ustedes qué pueden hacer para que no les pase lo mismo en inglés? Mi recomendación es que estipulen un horario prácticamente fijo para usar el idioma que están aprendiendo. No se saturen, pero tampoco crean que diez minutos al día los van a convertir en usuarios avanzados de la lengua. Determinen la mejor opción para ustedes y vuelvan al inglés parte de su vida.

Cuatro: ¿No les pasa que a veces se preguntan para qué?

Su vida la hacen en español. Tienen amigos que hablan español. Probablemente un novio o una novia que habla español. Un trabajo en el que se comunican en español. Pueden ver la tele en español, ir de compras, pedir una cerveza, todo, prácticamente todo lo pueden hacer en la lengua de Cervantes. Y entonces, ¿para qué tanto show?

A mí me pasa lo mismo, aunque no necesariamente lo mismo. En mi caso (va a sonar chistoso o sorprendente), mi mayor enemigo es el inglés. Me gusta más la música en inglés que en alemán, los programas de televisión en inglés que en alemán, los libros en inglés que en alemán, la Premier League que la Bundesliga, la sociedad americana que la sociedad alemana (aunque hay aspectos que les admiro: su disciplina, su puntualidad, la infraestructura de su país, su constancia). Además, la gran mayoría de los alemanes hablan inglés y lo hablan muy bien. Entonces, ¿para qué quebrarme la cabeza? ¿Para qué aprender alemán si ya me puedo comunicar con ellos? Estoy siendo cínico, lo sé, pero también estoy siendo honesto.

¿Y saben cuál es la respuesta que lo resuelve todo para mí? Que a pesar de que ya puedo hablar con ellos en inglés, siento que cuando hablo con ellos en alemán los entiendo más. En otras palabras, hay una esencia a la que sí llego cuando digo Hallo, danke y auf Wiedersehen y que difícilmente se me revela (hablo de los alemanes únicamente) cuando uso la lengua de mi amigo William Shakespeare (uy… nos llevábamos tan bien… lástima que se nos adelantó… o que yo me atrasé).

Y todavía más… hay una esencia mía, propia, que sólo me es conocida en alemán. Soy un defensor a ultranza de la idea de que en cada idioma uno tiene una personalidad diferente y si bien mi personalidad en inglés me gusta bastante (más que mi personalidad en español, dicho sea de paso), mi personalidad en alemán me hace conocer aspectos de mi persona que me habían pasado totalmente desapercibidos.

Cinco: ¿No les pasa que se preguntan cuándo será el día en el que realmente puedan comunicarse sin mayores problemas?

Pues a mí también me pasa, pero he descubierto algo. En lugar de cuestionarme cuándo será el día, lo que debo de hacer es practicar con constancia. Hablar bien un idioma es en el 99.9% de los casos una cuestión del número de horas que uno le dedica y no del talento que se supone tenemos para las lenguas.

¿Cuándo podremos comunicarnos sin mayores problemas? Después de haber utilizado el idioma (el inglés en su caso; el alemán en el mío) por más de tres mil o cuatro mil horas.

La verdad es que eso lo pueden conseguir en un año, en dos, en cinco, en diez o en toda una vida… o tal vez nunca. Todo depende de ustedes. ¡Y aquí sí, ojalá fuéramos todos alemanes porque tendríamos la disciplina y la constancia que muchas veces nos falta!

Habiendo dicho lo anterior, quiero hacer una aclaración: A lo largo del texto he usado la palabra aprendiz, pero me gusta más la palabra usuario. Si no la uso es para no crear una confusión que de momento creo innecesaria. A lo que quiero llegar con esta distinción es a lo siguiente: no cometan el error de esperarse hasta las cuatro mil horas para empezar a usar el idioma. En lugar de estudiar, usen. Váyanse a un café y hablen en inglés, lean una novela en dicho idioma o vean la BBC hoy mismo.

Lo siguiente a mí no me pasa (afortunadamente), pero a lo mejor a algunos de ustedes sí. No está de más comentarlo :)

Uno: En alemán no me pasa que tenga miedo o pena para hablar el idioma. Siempre estoy buscando con quién hablarlo y siempre estoy en busca de nativos que quieran ayudarme a mejorar. Si a ustedes les da miedo o pena, recuerden que lo importante es que sus contrapartes o interlocutores o compañeros de chisme y actualizaciones les entiendan. No busquen la perfección porque dicha búsqueda los frustrará. No se comparen con otros hablantes porque siempre podrán encontrar a alguien mejor que ustedes. Y no crean que no hay nativos cerca de ustedes. Los hay y muchos quieren ayudar. Claro que muchos de ellos pondrán cara de aburrimiento si sólo les preguntan aspectos gramaticales (y la verdad no los culpo). Pero si, por el contrario, se animan a tener una plática con ellos, una plática natural e interesante, les aseguro que podrán avanzar muchísimo y que la mayoría de ellos estará dispuesto a colaborar.

Dos: No me pasa que quiera sonar como un nativo y eso es un gran alivio. Mientras mi pronunciación en alemán sea entendible para las demás personas y mientras pueda comunicar mi mensaje, yo estoy muy feliz. La verdad es que no me molesta si piensan que soy de München o de Temascalcingo. En el caso de la lengua inglesa, quítense de la cabeza la idea de que si no hablan como la Reina Isabel, no pueden hablar. No busquen sonar como londinenses o como bostonianos. Ese no debe ser su objetivo. Si les sale dicha pronunciación de manera natural (o si les va saliendo con el paso del tiempo), muy bien, siéntanse privilegiados. Sin embargo, si fingen mucho su acento, más de un nativo no querrá hablar con ustedes.

Manos a la obra

Es muy probable que los problemas al aprender un idioma se repitan cuando se busca aprender otro. La dificultad para comprender a los nativos, el desconocimiento de muchas palabras, el agotamiento, la falta de una motivación intrínseca y la incertidumbre sobre cuándo realmente llegaremos a usar el idioma sin mayores aprietos son aspectos que rondan nuestra cabeza, a veces más, a veces menos.

Enterremos la idea de que nadie escarmienta en cabeza ajena. El camino recorrido por otros aprendices tanto en el inglés como en otros idiomas nos puede ser muy útil. La clave está en volvernos más observadores y copiar lo que funciona.    

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jueves, 29 de septiembre de 2016

12 diccionarios en línea que no cuestan, no pesan y cómo sirven

Juan Carlos García Valdés

El vocabulario es fundamental para aprender inglés y no siempre es posible preguntarle todo a nuestros maestros o a nuestros compañeros o amigos que tienen un mejor nivel que el nuestro. Por ello, es indispensable contar con algún diccionario que nos permita entender los vocablos o las frases que antes nos eran ininteligibles. Anteriormente, esto implicaba andar cargando un libro generalmente grande y pasar de una página a otra. Hoy en día, afortunadamente, internet nos brinda la posibilidad de utilizar muchísimos diccionarios que además de completos y rápidos son gratuitos. A continuación les comparto 12 diccionarios en línea que pueden sacarlos de muchos apuros.

a) The Free Dictionary

Excelente opción que provee las definiciones en inglés además de un apartado médico, uno legal, la posibilidad de ver si la palabra buscada es también un acrónimo y, en dado caso, saber qué significa dicho acrónimo, una sección de modismos y otra de búsqueda en la enciclopedia de la propia página.

Algo que me llama la atención de este diccionario es que uno puede buscar la palabra, pero también es posible simplemente escribir algunas letras y activar las opciones Starts with para conocer los vocablos que empiezan con dichas letras o Ends with para indagar qué palabras terminan con las letras que hayamos utilizado, algo particularmente efectivo si estamos buscando alguna rima.

Adicionalmente, resulta interesante que uno puede buscar en qué definiciones de otras palabras aparece el vocablo que estamos tecleando. Esto se hace al activar la opción “Text”.

Link del diccionario: http://www.thefreedictionary.com/

b) Merriam Webster

Diccionario monolingüe en el cual no sólo es posible ver la definición, sino también escuchar la pronunciación. Cada palabra incluye ejemplos, el origen del vocablo, palabras relacionadas, sinónimos y el año en el que se utilizó por primera vez.

Aunado a lo anterior, este diccionario ofrece quizzes, retos, ejercicios de falso y verdadero y un juego que me gustó mucho y que puede ser algo adictivo. Se trata de una especie de ahorcado en el que tienes 15 segundos. La página te dicta la palabra y tú tienes que escribirla correctamente. Hay un bonus si contestas rápidamente y al final el diccionario te da tu puntaje y te permite ver cómo se compara tu desempeño con el de otros participantes. Ideal para aquellos que quieran mejorar su ortografía en inglés y no es una mala idea para practicar un poco de listening si tu nivel es principiante o pre-intermedio (escucharás sólo una palabra o una frase corta, pero puede ayudarte). El juego se llama Spell It y su link es: http://www.merriam-webster.com/word-games/spell-it

Merriam Webster es mucho más que un diccionario. En la página principal hay artículos muy interesantes (pude ver uno, por ejemplo, sobre la historia del apóstrofe; “¡uy… teacher… qué interesante! ¿no habrá uno sobre las comillas?”) y palabras que están siendo particularmente utilizadas en los últimos días o en las últimas horas. Estos vocablos pueden encontrarse en la sección Trending.

Por si esto fuera poco, hay una palabra del día y un podcast dedicado a dicho vocablo. Los usuarios de Merriam Webster también encontrarán videos sobre palabras y su historia, frases y gramática.

Link del diccionario: http://www.merriam-webster.com/

c) Your Dictionary

Esta opción incluye la definición en inglés, ejemplos y algo que lo hace distinto a los demás: infinidad de citas que incluyen la palabra buscada. Para acceder a dichas citas hay que dar click en Quotes.

Link del diccionario: http://www.yourdictionary.com/

d) Oxford Dictionaries

Definición, ejemplos, pronunciación, palabras que riman con la palabra buscada y la división silábica del término que se investiga.

Una característica distintiva de esta opción es el Glosario Gramatical, una excelente posibilidad para saber qué significan los vocablos que constantemente aparecen en diccionarios y libros de texto. El link de este glosario es: http://www.oxforddictionaries.com/words/grammar-a-z

Link del diccionario: https://en.oxforddictionaries.com/

e) WordReference.com

El diccionario que uso todos los días. Ya se los he recomendado con anterioridad y no dejaré de hacerlo. Su mayor virtud es la flexibilidad. Puede ser lo mismo un diccionario bilingüe que uno monolingüe que uno de sinónimos. En la opción bilingüe, se puede escoger inglés-español, inglés-alemán, inglés-francés, inglés-japonés, inglés-turco e inglés-chino, entre muchas opciones más.

Mi parte favorita de WordReference es el foro de debate o discusión. Para entrar a dicho foro, es necesario dirigirse hasta la parte de abajo de la página. Ahí, los usuarios pueden preguntar dudas específicas sobre el idioma o, simplemente, acceder a los hilos que ya han sido creados.


f) The Phrontistery

Simplemente un diccionario muy diferente y un poco a la antigua. Lo que me llamó la atención de esta página es la sección que se llama Compendium of Lost Words, que incluye vocablos de los cuales Google simplemente no tiene registro de que se hayan utilizado en sitios de internet en inglés, en su contexto original.


g) Macmillan Dictionary

Diccionario que ofrece la definición, la pronunciación, palabras relacionadas, un Thesaurus sumamente útil, juegos, su propio blog, el tip de la semana, videos, quizzes y la sección BuzzWords, en la que podrás ver las palabras que por alguna razón están ganando fuerza.


h) Collins Dictionary

Aquí puedes encontrar la definición en inglés, la pronunciación, la frecuencia con la cual se usa una palabra y toda una sección enfocada a Scrabble. También incluye un traductor en línea, en el cual se pueden escribir hasta 2000 caracteres.


i) Medical Dictionary

Diccionario medico monolingüe que tiene la ventaja de que si no sabes cómo escribir la palabra exactamente, te permite escribir las tres primeras letras más el símbolo de asterisco y te despliega todas las posibilidades.

La página tiene dos barras de búsqueda. Hay que utilizar la que está abajo y a la izquierda.


j) MedicineNet

Para realizar una búsqueda en este diccionario es necesario ir a la opción Search MedTerms. Para ello, hay que movernos hacia abajo en la página.

Este sitio provee definiciones en inglés, artículos y la palabra del día. Lo que más me ha gustado es que en algunas entradas existe la posibilidad de ver presentaciones totalmente gráficas. Para alguien como yo, que sabe muy poco de medicina, esta opción es excelente.


k) The Online Slang Dictionary

La navegación en este diccionario no es fácil, pero hay una opción que me ha gustado mucho. Esta es la opción Random. Si tienen un poco de tiempo, tal vez puedan aprender un poco de slang yendo de una palabra al azar a otra.


l) Urban Dictionary

Si no quieren buscar palabras al azar y lo que necesitan es encontrar el significado de una frase o una vocablo relacionados con el slang, este diccionario es la mejor alternativa. Solamente una advertencia: contiene muchas entradas y/o definiciones que podrían ser ofensivas o incómodas para muchas personas. Por lo anterior, sólo utilícenlo si de verdad están dispuestos a aprender las formas menos educadas de la lengua. Advertidos están.


Para quienes quieran aprender slang americano de una forma muy sencilla, les comparto el siguiente link en el que podrán encontrar un glosario de 280 palabras que les puede ser de mucha utilidad: http://www.manythings.org/slang/

Manos a la obra

Entre más palabras conozcamos, mejor será nuestro nivel de inglés. Ya sea que ocupemos un diccionario general o uno especializado (médico o de slang, por ejemplo), lo más importante es que desarrollemos la curiosidad por aprender nuevos vocablos y la disciplina de apropiárnoslos poco a poco. Buscar cada palabra que no entendamos en el diccionario puede ser contraproducente. En otras palabras, puede ser lento y fatigoso. Sin embargo, tener a la mano estos recursos valiosos y saber cuáles son las ventajas que nos ofrecen es invaluable si realmente queremos dominar el idioma inglés. 

Puedes compartir cualquier duda, pregunta, comentario o sugerencia escribiendo al correo electrónico juan.garciavaldes@cadlenguas.com

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jueves, 22 de septiembre de 2016

Usuarios del idioma, hablarle a los extraños y el teatro gratuito de los sueños: tres ideas para aprender inglés basadas en un gigante de la dramaturgia

Juan Carlos García Valdés

La semana pasada se nos murió un gigante: Edward Albee. Es probable que muchos de ustedes no lo hayan conocido, pero les reitero que era un titán. Y a veces la vida de los grandes hombres no nos motiva, por desconocimiento, pereza o incluso desdén. Sin embargo, y aunque suene cruel, la muerte de estos hombres y mujeres nos brinda una segunda oportunidad de visitar su obra y de admirar su grandeza.

Hoy les propongo no sólo eso, sino también que aprovechemos sus ideas y su legado para mejorar nuestro nivel de inglés.

Primero, ¿quién era Edward Albee?

Edward Albee era un dramaturgo. Su primera obra, La historia del zoológico, la escribió en 1958 y desde ese momento jamás dejó de escribir teatro.

¿Por qué es un gigante?

Cualquiera podría decir que por los tres premios Pullitzer que ganó o por haber escrito la muy aclamada ¿Quién teme a Virginia Woolf?, y ciertamente quienes así lo aseguran no se equivocan. No obstante, Albee es un gigante porque en cada palabra de sus obras e incluso de sus entrevistas nos maravilla con su perspectiva sobre la condición del hombre y se erige como un maestro, muchas veces, me parece, incluso sin querer serlo: un maestro de la dramaturgia y de la vida misma.

Idea #1: “Edward, no te sientes como un poeta; te sientes como alguien que escribe poesía".

Esta es la razón que da Albee en una entrevista para explicar el motivo por el que dejó de escribir poesía (antes de convertirse en dramaturgo). Y yo me pregunto, cuántos de nosotros no experimentamos una situación similar cuando nos acercamos al inglés o a otra lengua. No nos sentimos como usuarios de dicho idioma, sino simplemente como personas que aprenden un idioma.

¿Y cuál es la diferencia, teach? ¿No es lo mismo? Con toda honestidad les puedo decir que hay un mundo de diferencia. Una persona que aprende un idioma hace cosas para mejorar (estudia la gramática, repasa el vocabulario, escucha algunos audios y tal vez lee algunos libros), pero nunca o casi nunca se pone en esas situaciones prueba-de-fuego en las que o utiliza el idioma o lo utiliza. Su vida no depende de qué tanto aprende y siempre tiene la opción de refugiarse en el español si las cosas no van bien.

Por el contrario, el usuario de un idioma no hace necesariamente cosas para mejorar, sino cosas para conseguir algo tangible o para expresar algo que tiene que expresar. En este sentido, constantemente está al borde del precipicio, pero también muy cerca de la gloria, una gloria lingüística y comunicativa en este caso. Su realidad, su bienestar y en buena medida su vida dependen de qué tan exitoso es al comunicarse y difícilmente hay refugios: o habla o habla.

Con la persona que escribe poesía y el poeta pasa lo mismo. La persona que escribe poesía puede hacerlo o puede no hacerlo. Puede incluso mejorar, como comenta Albee, pero nunca está al límite. Si no escribe, puede hacer algo más y punto. Mientras tanto, el poeta tiene una necesidad compulsiva de expresar y de ser en la poesía misma. Las palabras lo colocan siempre en la orilla y muy a menudo toca el cielo y el infierno con apenas minutos o incluso segundos de diferencia.

Regresando a las lenguas, las personas que aprenden un idioma son las que van a su clase de inglés y una vez que se termina piensan que han cumplido, que ya cubrieron su cuota diaria o semanal y consideran molesto o aburrido o improcedente hacer algo adicional. Para ellos el inglés es un fin en sí mismo. En cambio, los usuarios del idioma, nuestros poetas, muchas veces ni se percatan de que están aprendiendo: escriben, leen, escuchan, chatean, participan en conversaciones en el idioma meta, pero lo hacen más por una necesidad inmediata. Para ellos el inglés es un vehículo.

Lección #1: Conviértete en un usuario del inglés; no seas un simple aprendiz.

Idea #2: Ya basta de socializar con la misma gente (mediocre) de siempre

El título de esta segunda idea no se lo recuerdo a Edward Albee, pero tanto su vida como su obra me han llevado a esta propuesta y en ambos casos me tengo que referir a La historia del zoológico.

En dicha obra, Jerry de pronto le hace la plática a una persona que no conoce: Peter. La verdad es que (spoiler alert) la interacción no termina muy bien que digamos, pero lo que aquí nos atañe es que la conversación se da entre dos perfectos desconocidos.

En cuanto a la vida de Albee, una anécdota lo ilustra perfectamente. El dramaturgo termina de escribir precisamente La historia del zoológico en 1958 y el texto pronto recibe múltiples rechazos en Estados Unidos. De alguna u otra forma, La historia… llega a Italia y de ahí va a Suiza y después a Alemania (estamos hablando de la época en la que internet no existía). Finalmente, se representa en Berlín y ahora viene lo más interesante: Edward Albee viaja a Alemania para asistir al estreno de su primera obra que se da en un idioma (alemán) que le es totalmente desconocido.

En ambos casos, en el de Jerry y en el del propio Edward, es la fuerza de los extraños la que mueve montañas. Quejarse todo el tiempo de que tu amiga Susy no quiere hablar en inglés y de que tu amigo Mario quiere pero no da una no arregla absolutamente nada. Créeme: hay muchas personas que quieren hablar contigo en inglés, pero tienes que encontrarlas y muy seguramente no van a estar en tu círculo mediocre al que ya te acostumbraste y al que a menudo usas como pretexto.

“Pero teacher, ¿por qué la crueldad?” Respuesta: prometo ser menos cruel si te pones a buscar a tus próximos aliados y si comienzas a hablar cuanto antes.

Lección #2: Busca a las personas que hablarán contigo; créeme que los hay. Sólo un favor: no sigas buscando donde ya lo hiciste y no encontraste más que pretextos.

Idea #3: El teatro gratuito de los sueños.

¿Se imaginan asistir a una representación de La historia del zoológico en inglés? Sería un sueño, ¿verdad? Pues déjenme decirles algo: si Albee tuvo que viajar hasta Alemania para ver el estreno de su obra, el mundo moderno nos facilita las cosas. Ahora sólo tendrán que viajar hasta los links que les comparto a continuación.

Mi propuesta es la siguiente: vean la obra y lean el texto al mismo tiempo. Si gustan, pueden leer la obra primero en español (no es para nada larga) y ya que hayan entendido perfectamente bien la historia, pueden usar el texto en inglés. Les aseguro que aprenderán muchísimo y, sobre todo, aprenderán un lenguaje mucho más natural que el que normalmente aprenden en clase.

Obra de teatro La historia del zoológico (excelente representación; el volumen no es el mejor): https://www.youtube.com/watch?v=ctPun9fzS2E

Obra de teatro La historia del zoológico (la representación tiene sus detalles que pueden mejorar – actuación, dirección –, pero tomando en cuenta que lo que nos importa en estos momentos es el idioma, esta opción sigue siendo atractiva para nuestros fines):

            Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=Y4wdqC6S6FU
            Parte 2: https://www.youtube.com/watch?v=jD3oBgRtk9Q

Texto de La historia del zoológico (en inglés): http://www.taghawaii.net/The_Zoo_Story.pdf


Lección #3: Ir al teatro puede ayudarte a mejorar tu nivel. Y puedes aprovechar esta opción desde la comodidad de tu casa.

Manos a la obra

Convertirse en un poeta del idioma meta, en este caso del inglés, buscar a la gente que sí quiere conversar con nosotros en la lengua que estamos aprendiendo (aunque sean desconocidos) y usar obras de teatro disponibles en línea, apoyándonos en el texto en español y/o inglés son sólo algunas de las estrategias que podemos utilizar para ser verdaderos usuarios del idioma más hablado a nivel mundial. Edward Albee, sin quererlo nuevamente, ha sido un maestro que con su palabra y su obra nos ha permitido ver nuevos caminos. ¡¿Cuándo no Albee, cuándo no maestro?!

Puedes compartir cualquier duda, pregunta, comentario o sugerencia escribiendo al correo electrónico juan.garciavaldes@cadlenguas.com

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