jueves, 9 de marzo de 2017

Amigo eterno: celular

Juan Carlos García Valdés

Esta debe ser, sin lugar a dudas, la idea menos original de todas las que he tratado en este blog. Y, sin embargo, lo que me sorprende es que casi nadie la esté usando… o, al menos, no tanto como podríamos hacerlo.

A continuación les presento a nuestro amigo… El Eterno.

¿Quién será?

Pues quién va a ser. Obviamente el que nos acompaña a todos lados, del que no nos podemos despegar, el que sabe todo de nuestras vidas y un poco más: el cell phone.

¡Pongámoslo en inglés!  ¡Wuhuu!!!

Van a decir que soy un aguafiestas, pero ya escuché 632,414 veces que todos cambiaron su celular a inglés, como si eso por arte de magia mejorara nuestro nivel.

Les voy a ser franco: en la gran mayoría de las personas que me han dicho lo anterior no he notado gran cambio (Lo siento, ya saben que así es mi estilo… no me voy a andar con medias tintas).

Honestamente, su “pero ya hasta cambié mi celular a inglés” me suena frecuentemente como a un “no teacher, yo ya hice mi parte, pa’ que vea que sí me esfuerzo… aunque la verdad no hago (casi) nada”.

Juan Carlos:             ¿Y cuántos libros en inglés has leído recientemente?

Estudiante:              No, pues no. Pero puse mi celular en inglés. Mire. Hasta ahí dice “Display & Brightness”. ¿Ahí es donde se juega, no teacher?

Juan Carlos:             No. Ni al caso. ¿Cuántas películas has visto últimamente?

Estudiante:              ¡Uy! Hasta vi la de qué culpa tiene el niño.

Juan Carlos:             ¡En inglés!

Estudiante:              Ah, sorry teach. Pues sería como “What fault has the child”, ¿no?

Juan Carlos:             Noooo. Me refiero a que cuántas has visto en inglés.

Estudiante:              Ah, pues no, tampoco. Pero mire… puse mi celular en inglés. Hasta ya dice “WhatsApp”.

Juan Carlos:             Respira profundo. Tranquilo. Cuenta hasta 12 millones 632 mil 514.

¡No, no, no… la clave no está en ponerlo en inglés!

“¿Y entonces?”, se preguntará más de uno con cara de anonadado. La clave está en: estar expuestos 24/7 a contenidos en inglés.

Les voy a contar cómo surgió la idea

En primer lugar, surgió porque, como ya sabrán los cuatro que me leen con asiduidad (“¿Con asuidu… qué, teacher?”; con frecuencia, eso quiero decir), últimamente me ha dado por correr. Y entonces, no sólo cuando corro, sino también cuando hago otras cosas, me estoy preguntando: “¿Qué más podría estar haciendo en este momento que no interfiera con mi actividad?” Y la respuesta, en mi caso, al correr, es practicar y/o seguir aprendiendo alemán.

Si corro una hora, esos 60 minutos podrían ser, al mismo tiempo, 60 minutos de práctica de alemán para mí… y de inglés para ustedes. Si hasta ahora no lo he implementado cuando corro es porque no tengo datos, pero estoy resolviendo esa situación para que mi faceta de Haile Gebrselassie se vea acompañada de TED Talks (o su equivalente en alemán), podcasts, canciones, YouTubers y demás.

Ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo, pero…

…pero el otro día, mientras desayunaba, estaba escuchando una conferencia en inglés de uno de mis ídolos (Brian Tracy) y cuando acabé de desayunar, tuve que ir al baño… porque también soy humano y los humanos… van al baño.

El pequeño problemita era que la conferencia de mi querido Brian todavía no acababa y entonces dije: “Lo siento; no tengo más tiempo que el que a continuación pasaré sentado en…”, bueno, ya saben… no es necesario tanto detalle… a lo que voy es que… mientras… ¡Teacher!!!... bueno, el punto es que seguí escuchando a Brian.

Y la pregunta de los 64 mil pesos es…

¿Que… ustedes no van al baño? O sea, lo que quiero decir es que hasta ahí, mientras number one o number two, también podrían estar escuchando voces angelicales en inglés.

Teacher… esto si ya es de muy mal gusto

¡No! Lo siento. Lo que es de muy mal gusto es que lleves ocho años en el mismo nivel. Eso sí es de muy mal gusto.

La idea entonces es que… ¿use mi celular en el baño teacher?

No. Ese es un ejemplo. La idea es que tu celular, que ya te acompaña a todos lados, te hable todo el tiempo en inglés: mientras caminas, mientras corres, mientras manejas, mientras cocinas, mientras lavas los trastes, mientras estás en el gym, mientras te trasladas de un lado a otro, mientras pones artículos en tu carrito del supermercado… siempre que sea posible. Esa es la idea.

Manos a la obra

Con sólo este cambio podrías pasar de 0.2 minutos de práctica al día a 4 o 5 horas (o incluso más). Piensa qué necesitas para llevarla a cabo. Celular seguramente ya tienes. ¿Datos? ¿Unos audífonos? ¿Un plan para conseguirlo? (Yo creo que sí… y, sobre todo, una disciplina inquebrantable de decir… hoy sí y mañana también y pasado y también en el baño).  

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jueves, 2 de marzo de 2017

Creación de infrestructochor, infraestructuchur, o como lo quieran pronunciar, para la práctica del inglés

Juan Carlos García Valdés

Algo que valoro de mi estilo de vida es que tengo tiempo. A veces, mientras todos están trabajando, yo puedo hacer algo que me gusta y que no tiene nada que ver con metas, desempeño y reportes. Ayer, por ejemplo, me fui a caminar y a correr durante casi tres horas a uno de los parques más bonitos de la ciudad y estando ahí surgió esta entrada que tiene que ver no con la ya famosa pronunciación del presichiste, sino con las formas en las que podemos ir creando la infraestructura necesaria para que cada vez más mexicanos y mexicanas, chiquillos y chiquillas, puedan aprender el idioma inglés.

Reflexión #1: ¿Sólo un parque?

El parque al que fui parece un parque de otro país. Es chiquito, pero está bien cuidado. Quitando el tema del tamaño, la verdad es que siempre que voy a este lugar, me acuerdo de Canadá.

Así como nos la pasamos quejándonos de nosotros mismos y de nuestro propio país, también valdría la pena que de vez en cuando valoráramos lo positivo y este espacio es sin duda alguna algo positivo.

Sin embargo, estando ahí, también me vino a la mente una pregunta: ¿Por qué sólo tenemos un parque como estos en toda la ciudad? ¿No podríamos tener cinco, diez, quince o veinte? La respuesta, por donde se le quiera ver, es un sí rotundo. Por supuesto que no mañana, ni necesariamente el próximo año, pero si agregáramos un parque con estas condiciones a nuestra ciudad cada año, en quince o veinte años nuestra urbe sería un paraíso para las actividades físicas; incluso, tal vez, un auténtico corredor verde.

Reflexión #1.1: La infraestructura no se crea de la noche a la mañana

Pasa con los parques y pasa con todo lo demás: si queremos gozar de una infraestructura que nos brinde una mejor calidad de vida, lo que necesitamos es un plan a largo plazo, al mismo tiempo ambicioso, pero también realizable.

La infraestructura para el inglés no es la excepción y aquí expongo tres estrategias que podríamos llevar a cabo para que, no mañana, pero sí en los próximos dos o tres lustros, nuestra ciudad sea igualmente un paraíso para el aprendizaje y la práctica del idioma más hablado del mundo.

Estrategia #1: Hacernos amigos de por lo menos un nativo del inglés o de un hablante del inglés

En la ciudad donde el autor de este blog radica (Toluquita la Bella), hay prácticamente dos millones de habitantes y el número sigue creciendo.

La propuesta es sencilla: tú lector tienes cinco años para volverte muy buen amigo de un nativo del inglés o de alguien que sea de Alemania, Holanda, Japón u otro país, de preferencia no hispanoparlante, pero que hable muy bien la lengua del Denankiu.

¿Y luego? ¿Eso cómo nos beneficia? ¡Ay cabezas de chorlito! Pues muy fácil… los amigos se visitan, ¿no es cierto? Muy bien… pues lo que queremos es que cada vez más extranjeros nos visiten y que cada vez más en los cafés, en los restaurantes, en los bares, en las plazas públicas y en los centros comerciales podamos escuchar a gente comunicándose en inglés.

Además, si lo piensan, esta estrategia representa una doble oportunidad: no sólo vienen ellos, sino que a veces también nos invitarán a que los visitemos y, me crean o no, los viajes son una excelente motivación para mejorar nuestro comando de la lengua.

FAQ #1: Oye, pero… ¿nos tenemos que casar con ellos?... Es que yo me quiero casar con el Brayan de mi colonia

No, no es necesario que se casen con ellos, aunque tampoco está prohibido. Quien quiera hacerlo, seguramente contribuirá a tener una sociedad más cosmopolita.

Estrategia #2: Libros en inglés por doquier

Les propongo algo: vayan a la biblioteca de su escuela o universidad o a la biblioteca pública que les quede más cercana y ya que estén ahí investiguen cuántos libros en inglés hay. En la gran mayoría de los casos, el número será ridículo.

Ya estuvo bueno de que las autoridades educativas sigan igual de miopes que siempre, pero también ya es momento de empezar a exigir. La gran mayoría de nosotros pagamos impuestos y/o una colegiatura, y esos recursos deben ser utilizados, entre otras cosas, para crear más infraestructura que propicie una mejor calidad de vida.

“No Juan Carlos, tú estás soñando”, me podrán decir y puede ser que lo que digan sea cierto o no, pero recuerden que todo inicia con una idea y si hay convicción se puede lograr.

Ahora bien, en las grandes ciudades no todo lo hace el gobierno. En otras palabras, la iniciativa privada tiene un peso muy importante. Así es que si el gobierno no se quiere poner las pilas y si las escuelas o universidades públicas tampoco quieren hacerlo, pues las empresas, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones educativas privadas y las familias no se pueden quedar cruzadas de brazos.

Mis alumnos y exalumnos ya lo saben. Tal vez no tenga una cantidad ingente de libros en inglés, pero los 100 o 200 que tengo estarán siempre a su disposición (se espera claro que los regresen en un tiempo razonable y déjenme decirles que la mayoría lo hace… a los pocos que no los regresan los odio con odio jarocho porque no me están haciendo el daño a mí, sino a los mil quinientos estudiantes o exestudiantes que se están beneficiando o que podrían estarse beneficiando de mi pequeña biblioteca).

¿Y ustedes cuántos libros en inglés tienen en su casa? También vayan invirtiéndole, por favor, por favor.

Estrategia #3: La creación de los centros de práctica

Creo firmemente y a pesar de que esto vaya en contra de una de mis fuentes de ingreso que las clases particulares no son el método más eficiente para el aprendizaje y práctica del idioma inglés.

Atención: no estoy diciendo que no funcionen; lo que digo es que su costo es a menudo elevado y normalmente se beneficia sólo una persona.

Mi intuición me dice que la tendencia es que nos movamos hacia los Centros de Práctica. Estos recintos podrán ser grandes o pequeños, lujosos o no tanto, de uno o dos pisos, con jardín o sin jardín, pero lo importante es que sean espacios donde el inglés sea la lengua utilizada, donde los niños puedan ir a hacer sus tareas o sus proyectos, donde puedan ir a escuchar un cuento, donde haya clases, pero también sesiones de conversación, donde constantemente haya películas en lengua inglesa, transmisiones de eventos deportivos, muchos libros, muchas revistas, computadoras o tabletas con acceso a internet donde los usuarios puedan jugar, chatear o investigar y donde no haya pocos nativos del inglés. En fin, centros para que el inglés deje de ser una materia y se convierta en uno de los pilares de una sociedad bilingüe, moderna y competitiva.

“No Juan Carlos, tú estás soñando”, me podrán decir y puede ser que lo que digan sea cierto o no, pero recuerden que todo inicia con una idea y si hay convicción se puede lograr.

Manos a la obra

Todos podemos contribuir a que tengamos la infraestructura necesaria para que el aprendizaje y la práctica del idioma inglés dejen de ser un martirio y/o un lujo y se conviertan en un aspecto natural de nuestra cotidianeidad. Sin embargo, para ello debemos ser responsables, estratégicos y ver por todos y no nada más por nuestro círculo inmediato. Roma no se construyó en un día, pero sí hubo un día en el que se puso la primera piedra. Pongamos pues el primer libro de nuestras bibliotecas en inglés; logremos el primer contacto con nuestro primer amigo nativo y reformemos por completo nuestra relación con el idioma más importante del orbe.

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jueves, 23 de febrero de 2017

Si quieren aprender inglés, escriban un bloggg

Juan Carlos García Valdés

Hace un año, cuatro días y diecisiete horas decidí convertirme en bloguero y no les voy a decir que mi vida ha cambiado radicalmente; pero lo que sí les voy a decir es que muchos de mis hábitos han tenido una transformación positiva. ¿Y saben algo? Creo que esos hábitos que yo hace un año no tenía y que ahora afortunadamente sí tengo les vendrían muy bien para apuntalar su aprendizaje del inglés.

A continuación les comparto 4 de esos hábitos:

Hábito number 1: La curiosidad (y no precisamente la que mató al gato)

Les voy a ser sincero. Escribir una entrada de blog es fácil. Todos tenemos ideas suficientes para lograrlo. Sin embargo, la cosa se complica cuando llegas a la entrada #23, a la #38 o a la #50, como es el caso del día de hoy.

Por más creativo que seas, llega un momento en el que las ideas se agotan o simplemente se repiten y se repiten y se reiteran.

Lo que he descubierto es que el mejor antídoto es andar de curiosito permanentemente. Así las cosas, si mi amiga Belem le pone la serie Thomas a su hijo (en Netflix), yo pongo toda la atención del mundo. Si me dice que me va a enseñar unos libros en alemán, yo me pierdo en ellos. Si mi alumna D. me cuenta que ahora está chateando en HelloTalk, ahí voy de chismoso. Si mi otra alumna J. me recomienda Memrise, lo mismo.

En otras palabras, mi próxima entrada de blog puede estar en cualquier lado: en un programa de televisión, en una recomendación, en una clase o en el supermercado. Mi función es estar atento. Y créanme que después de treinta o cuarenta entradas, de verdad clamas por ideas nuevas y el mayor miedo es ya no tener nada que decir.

Aplicación de este hábito: Vuélvanse tan curiosos como puedan serlo. A lo mejor la próxima palabra que se van a aprender en inglés está en una caja de cereal o en Instagram o en la playera de su mejor amiga.

Y además de volverse curiosos, ábranse a las oportunidades. No siempre practiquen con las mismas personas. Si se dan cuenta, las recomendaciones y las ideas de las que les hablé no provinieron todas de una persona. Su práctica tampoco puede ser tan reducida. De lo contrario, pagarán el precio de acostumbrarse a un solo acento, a un solo léxico y a una sola manera de hablar.

Hábito number 2: Dejen la perfección para la próxima vida

Si mis amigos de toda la vida están leyendo esta entrada, es probable que estén a punto del infarto. ¿Cómo Juan Carlos se atreve a decir esto cuando él es perfeccionista a la décima potencia?

Pues así como en Big Brother, las reglas aquí también cambian.

La verdad es que sí me gusta ponerle atención a cada detalle y en cada texto trato de cuidar al máximo la redacción, la ortografía y la puntuación, entre otras cosas. Pero seamos sinceros: después de haber escrito aproximadamente 300 cuartillas para este blog, alguna coma se me tuvo que haber ido y, me duele decirlo, tal vez algún horror ortográfico también.

Lo que he enfatizado es que cada jueves un texto nuevo esté disponible, listo para ser leído. Y prefiero que mis lectores tengan un texto que es de 8.5 o de 9 de calificación a que tengan puros textos de 10, pero que para ello se tengan que esperar uno o dos meses.

Aplicación de este hábito: Ya sé que a muchos de ustedes les da miedo hablar en inglés y que sólo lo van a hacer cuando se sepan todas las palabras del diccionario y cuando su pronunciación compita con la de la Reina Isabel. Spoiler alert: Eso no va a pasar… así es que déjense de tonterías y empiecen a hablar (como diría el presichiste Fox) hoy, hoy, hoy. “¿Y si se burlan de mi pronunciación?” Que se burlen. “¿Y si no me entienden?” Les repites. “¿Y si me da pena?” Se te quita. “¿Y si me hacen burling?” Me dices y tomamos cartas en el asunto.

Hábito number 3: Sean constantes

La clave de la vida de un bloguero se llama “ser constantes”. Si publico cada jueves, no puedo dejar todo para fin de mes porque ya se me pasaron tres días de publicación.

Es cierto que en este año me tomé algunas semanas de vacaciones del blog (me tomaré unas más en los próximos meses) y que, incluso, hubo un jueves que no publiqué nada. Dicho de otra forma, mi tasa de cumplimiento fue del 98% (49 de 50 semanas; no tan buena como el 100%, pero nada despreciable).

Aplicación de este hábito: Imagínense que ustedes tienen esa misma tasa a lo largo del año para practicar inglés. Si practican el 98% de los días, al año estarían practicando 357 días. Nada mal. Se notaría la diferencia.

Hábito number 4: Reúnanse con gente más inteligente que ustedes

Desde que empecé el blog, me he tenido que reunir con gente más inteligente que yo (muchos, muchos): alumnos, colegas, investigadores, lingüistas, traductores, gente que no tiene nada que ver con el campo de la enseñanza del inglés, pero que reconoce necesidades en su industria o sector, otros blogueros, escritores, lectores, estrellas de rock a las que he entrevistado (tanto las que ya publiqué como las que se vienen… agárrense).

Cada persona inteligente representa una oportunidad para aprender, para superarme, nuevas ideas, retos, visiones distintas y soluciones innovadoras.

Aplicación de este hábito: Acérquense a los mejores y convivan con los mejores. Reúnanse constantemente con hablantes del inglés que los motiven, reten, sorprendan y les enseñen cada vez más.

Manos a la obra

Aprenderse una palabra no es difícil. Hablar en inglés una vez no es complicado. Lo difícil es tener la constancia y la curiosidad permanentes para mejorar día tras día. Olvídense de la perfección, busquen a las personas más inteligentes que conozcan o que pueden conocer y practiquen por lo menos 357 días al año. Si lo hacen, el éxito estará garantizado.

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jueves, 16 de febrero de 2017

La muerte del teacher

Juan Carlos García Valdés

Hace algún tiempo le regalé una revista, creo que de National Geographic, a una de mis alumnas favoritas en las que se hablaba sobre un experimento hecho con infantes en Estados Unidos. De lo que me arrepiento no es de habérsela regalado, sino de no haber guardado una copia.

Hurgando en la red me encontré el texto y todavía no entiendo cómo mis colegas no están hablando de esto. Bueno, es que ellos tienen cosas importantes que hacer… planeaciones, lesson plans, planeaciones, juntas, consejos técnicos y más planeaciones.

Mientras ellos terminan sus objetivos, competencias, aprendizajes no esperados y bla-bla-blas, que, le pese a quien le pese, no sirven para nada, yo desde aquí promulgo la muerte del teacher.

Duolingo, Open English y demás

Soy un ferviente admirador de Duolingo y se los recomiendo a todos mis alumnos. Sin embargo, estoy convencido de que muy pocos podrían aprender un idioma usando sólo dicha opción. En otras palabras, como complemento me encanta, pero como recurso único hace que dude (esto por cierto no es culpa de Duolingo, claro está; sino de asignarle un peso que no le corresponde).

En cuanto a Open English (u opciones similares), debo decir dos cosas: En primer lugar, resulta claro que el aprendizaje del inglés tiende hacia el uso de tecnologías y el mundo virtual (no es que esté descubriendo el hilo negro, ¿verdad?). En segundo término, dicha migración me parece que no será suficiente para que el aprendizaje se concrete, si bien puede ayudar de forma significativa.

Esta transición del mundo real, del mundo de las aulas, al mundo en línea podría hacernos pensar que cada vez más la figura de los teachers en el mundo estará en riesgo. Yo mismo me he atrevido a augurar aquí y ahora el deceso de los maestros de inglés, pero, permítanme recurrir a una vuelta de tuerca: esto no lo asevero por la invasión de los recursos tecnológicos, sino por…

El nuevo rol del teacher

Aquí me permito regresar al artículo. Lo que dice fundamentalmente Foreign-language experience in infancy: Effects of short-term exposure and social interaction on phonetic learning (Kuhl, Tsao y Liu, 2003) es que la interacción social juega un rol fundamental en el aprendizaje (por lo menos eso fue lo que encontraron cuando se tiene nueve meses de edad).

Para no hacerles el cuento largo, en una parte del estudio a un grupo de bebés norteamericanos los llevan a un salón de clases y nativos del chino les cuentan historias, precisamente en chino. Mientras tanto, a otro grupo de bebés del País de las Barras y las Estrellas les muestran el mismo contenido, pero no a través de nativos, sino de audios y/o DVDs.

La pregunta que surge es ¿quién avanzó más? y, ¡oh, sorpresa! (o tal vez no tanta), los que más avanzaron fueron los niños que estuvieron con los nativos del chino, mucho más que los que escucharon lo mismo, pero de la tele y no de alguien de carne y hueso (a veces más carne que hueso y en mi caso casi que al revés. Los que quieran saber las minucias del estudio vayan directamente a él, porque me temo que aquí no habrá espacio para comentarlas).

¿Y si esto fuera cierto no sólo para los nueve-meseros (ok, suena extraño, como de restaurante), sino para los más creciditos como usted y como yo? (¿Desde cuándo les hablo de usted a mis lectores?)

La muerte no sólo del teacher, sino también de la grabadora

Abundan los memes y los chistes del típico maestro de inglés al que no le puede faltar su grabadora clase tras clase. Y, desafortunadamente, también abundan los estudiantes que no dan una en comprensión oral. Pero, a ver, analicemos la situación con lo que Foreign-language experience in infancy nos dice.

¿Si los babies avanzaron más gracias a los nativos del idioma nuevo y prácticamente no registraron mejoras ante las bocinas, por qué nosotros en el salón de clases favorecemos el método ineficiente?

Ya sé que me van a decir que es más fácil encontrar grabadoras que nativos del inglés (al menos en México por ahora lo es), pero si así nos vamos a poner, pues es más fácil encontrar platos de chilaquiles que grabadoras y nadie enseña listening con platos de ya-se-me-antojó. (“Ya empezó J.C. con sus exageraciones y payasadas”).

Ok, sí, ya empecé, pero es la verdad. No se trata de enseñar con lo primero que está a la mano, sino con lo que realmente funciona y si lo que realmente funciona es tener a personitas de carne, hueso y un poco de grasa con nosotros, pues esa debería de ser la función de las instituciones educativas y de sus tres veces honorables trabajadores y directivos (digo, si realmente les importa la educación; si nada más están jugando a la escuelita y al negociazo pues ni quien se inmute).

Reitero… La muerte del teacher

Habiendo dicho lo anterior, me parece que hay algo que estamos obviando y eso es que, otra vez, beneficiándonos de tan bello estudio, que, aparte no es tan nuevo o nada nuevo, le estamos dando muy poco peso a la interacción social en el proceso de aprendizaje del inglés.

Ya estoy, la verdad, harto de ver cómo los programas de estudio tienden casi invariablemente al aspecto gramatical (a veces cínicamente, a veces de manera velada) y cómo al maestro se le impone o él mismo se asigna un rol que se asemeja más al de la grabadora o al de un robot que al de un ser humano normal capaz de interactuar, bromear y platicar.

Muchos de los maestros parecen eso, simples robots: llegan al aula, dibujan sus esquemas, dan instrucciones, firman las tareas y se van. Y lo peor del caso es que hacen lo mismo durante 20 o 30 años. La gente se puede beneficiar de los robots, como puede uno sacarle provecho a Duolingo, Open English y demás, pero es a menudo la interacción diaria con otros individuos la que nos lleva a dominar un idioma.

La vía alterna consiste en la exposición por muchos años ante el idioma que se quiere aprender. ¿Es posible aprenderlo de esta otra forma? Sí, pero estoy cada vez más convencido de que es una vía más larga y por lo tanto más riesgosa. Si quisiéramos avanzar, haríamos por lo menos dos cosas: empezaríamos a traer nativos del inglés a nuestras latitudes y promoveríamos la interacción social (alumno-alumno, alumno-maestro, alumno-resto del mundo), en vez de seguir con nuestros present continuous, second conditionals y reported speeches. La clase de inglés debe desbordarse y debe irse a los cafés, a las plazas públicas, a Facebook, a Instagram, a la familia misma y al grupo de amigos.

Manos a la obra: La muerte del teacher es la muerte de su rol

Así las cosas, el teacher que realmente esté preocupado por y ocupado en el aprendizaje de sus estudiantes debe dejar de ser un loro repetidor de estructuras y esquemas, un sumiso ante los planes y programas, y debe convertirse a veces en un guía que muestre el camino correcto, a veces en un amigo que chismea, otras en un sustituto de un papá o mamá nativo que les habla a sus pupilos des-pa-ci-to y re-re-re-pitien-do-do-do para que los alumnos comprendan. Aquí hablamos de la muerte del rol tradicional que da paso al surgimiento de múltiples roles, flexibles todos y necesarios.

Esa es la verdadera muerte del teacher, no la que algunos de ustedes, malas personas, me deseaban.

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jueves, 9 de febrero de 2017

Nuestra maestra Kim Kardashian y 3 comerciales más para aprender inglés


Juan Carlos García Valdés

Hace algunas semanas compartí con ustedes la primera entrada sobre Comerciales para aprender inglés y fue tan exitosa que decidí hacer una segunda entrada al respecto.

Conciencia del autor de este blog: Claro que no. Ya la habías escrito y aunque no hubiera sido exitosa la ibas a publicar. Además sólo la leyeron doce personas.


1.- Chevy – Happy Grad

¿Cómo reaccionarían si les regalaran un auto? ¿Y si en vez de un auto lo que les estuvieran obsequiando fuera un mini-refrigerador? ¿Cambiaría su respuesta? ¿Y si les robaran el auto que ni siquiera es suyo? ¡De verdad, tienen que verlo!

Este debe ser uno de los comerciales más chistosos de los últimos tiempos y lo genial es que podemos aprender mucho de él, a pesar de su corta duración. Aquí comparto con ustedes algunas posibilidades:

a) Preguntas con should: Si quieren hacer preguntas del tipo “¿Deberíamos…?”, la opción ideal es usar should. La pregunta que se hacen los papás en el comercial es “Should we tell him?” o lo que es lo mismo: “¿Deberíamos decirle?”. Si desean practicar,  empiecen precisamente con should, coloquen después el sujeto, luego el verbo y al final el complemento, en caso de que sea necesario.

b) Tire out: La respuesta a la pregunta del inciso anterior es “No. Let him tire out first”. Tire out es agotarse o fatigarse. A veces, los anuncios publicitarios pueden ser una excelente alternativa para aprender phrasal verbs.

c) Presente continuo para hablar sobre el futuro: En la escuela nos enseñan que el presente continuo se usa para las cosas que suceden en el momento. Y eso es cierto. Sin embargo, el presente continuo también se utiliza para hablar sobre los planes que tenemos o sobre las cosas que estamos a punto de hacer. El ejemplo en este caso es la frase que dice la novia cuando habla por teléfono: “I’m getting married”.

d) Just para acciones que acaban de ocurrir: “Mr. Charger just stole my car”. Se usa just porque es algo que recientemente pasó.

Aquí les dejo el link del video: https://www.youtube.com/watch?v=zqeX4THJAQc

Y aquí está el link de la transcripción en caso de que la requieran: http://lybio.net/chevy-happy-grad-chevy-super-bowl-xlvi-ads-chevrolet-commercial/commercials/


2.- Samsung – The Next Big Thing

En cuestión de inglés, se puede sacar mucho de este anuncio. Mi propuesta es que nos centremos en la segunda parte del video y que rescatemos algunas frases que podrían sernos de mucha utilidad en reuniones o presentaciones, sobre todo aquellas que no son muy formales:

a) “So you got the memo”: Podríamos usar esta frase para confirmar que los asistentes recibieron un mensaje, archivo o documento. En vez de memo, podríamos usar file o email. Por ejemplo, le podríamos preguntar a nuestra amiga Hillary: So you got the 33,000 emails?, a lo que nos respondería No, I deleted them. O le podríamos preguntar a la esposa de nuestro amigo Donald: So you got the copy of Michelle Obama’s speech?, con una respuesta probablemente afirmativa.

b) “I got the big room. Come fill it with ideas”: Una forma interesante de iniciar una reunión en la que queremos que la creatividad juegue un rol primordial.

c) “Pitch me something”: Pitch es lanzar, dirigir o arrojar. En este contexto, yo lo traduciría como “denme algo” o “denme algunas ideas”.

d) “You would wear a diaper for Samsung though, right?”: Una frase muy útil si queremos confirmar si alguien haría algo o estaría dispuesto a hacer algo por nuestro producto o por nuestra compañía. Dudo mucho que cuando la usen vayan a ocupar la palabra diaper, pero uno qué va a saber.

e) “What else you got?”: Si queremos preguntar qué otras ideas tienen los participantes, esta frase es nuestra frase.

f) “I have Lebron James for you”: Si queremos transferirle una llamada a nuestro jefe. Una frase muy útil para una secretaria o un asistente personal.




3.- Doritos – Ultrasound

¿Cuándo no? Cuando se trata de creatividad y buenos comerciales, Doritos se lo toma muy en serio y, en serio, nada de lo que dicen es serio. ¿Quién se rió? Oír es lo que tenemos que hacer con este anuncio (apuesto a que nadie notó el palindroma, eso es algo que tienen que reconocer, ¿o no?).

Antes de que piensen que me volví loco (¡o col!), mejor vayamos al meollo del asunto y retomemos aquello que podemos aprender de este comercial:

a) There is: A quienes están empezando con el inglés, esta es su oportunidad para apropiarse para siempre del there is. En el anuncio, la doctora dice al inicio “And there’s your beautiful baby”. There puede significar “hay”, pero en este caso es más bien “ahí está”.

b) Any day now: Utilizamos esta frase cuando algo es inminente. También podemos usar any minute now cuando ya es inaplazable.

c) Really?: Estarán pensando que esta es la palabra más fácil del inglés y les voy a decir algo: es una palabra cuyo uso tiende a los extremos; hay aprendices que la usan de más (really? really? really?) y hay otros a los que nunca se las he escuchado (rEallY??).

d) Otra vez presente continuo, esta vez para cosas que suceden en el momento: “He’s eating Doritos on my ultrasound”.

e) “Give me that”: Utilícese cuando quieran apropiarse de algo J.



4.- T-Mobile – Data Stash

¿A qué punto hemos llegado que ya hasta Kim Kardashian nos enseña inglés? ¡No molesten a Kim! Los buenos aprendices nos beneficiamos de todo y de todos. Algunas ideas que sería Bueno retomar:

a) Each month: Pueden usar each year, each day, each hour

b) Voz pasiva: “(…) Millions of gigs of unused data are taken back by wireless companies”.

Analicemos la estructura:

Subject
verb to be
main verb (past participle)
By
agent
Millions of gigs (…)
are
taken back
by
wireless companies.
America
was
discovered
by
Columbus.*

*No estoy de acuerdo. El continente americano no fue descubierto por Colón, pero eso no quita que el ejemplo sea bellísimo por útil y fácil de entender. Así es que no me despojen de mi ejemplo, please.

c) Sadly: ¡Usen adverbios por favor! Les ayudará a que su inglés suene más natural: Fortunately, amazingly, interestingly

Link: https://www.youtube.com/watch?v=WzQ6a2UKlGM    (Gracias Belem :) )



Bonus Track: PEPSI Max – First Date

Les dejo este comercial y algunas pistas de lo que podrían aprender o practicar. No incluiré explicaciones; se los dejo de tarea:

a) “I wonder how much money he makes”, “I wonder if he loves his mother”

b) “I want to sleep…” (pronunciado como wanna).

c) “Not a chance”.


Manos a la obra

No hagan nada. Pónganse a ver la tele y cuando lleguen los comerciales, no hagan nada. Vean la pantalla como zombies. Lo mismo si sale Kim Kardashian que si aparece Lebron James. Si aparece Jorge Falcón o Polo Polo, cámbienle a un canal en inglés; ¡tampoco se pasen! Y no, no habrá tercera parte de esta serie tan exitosa. Ya hay que ponernos serios, sacar los libros de gramática y contestar de la página 1 hasta que se acabe. Adiós Doritos, adiós Kim. Se viene the next big thing

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jueves, 2 de febrero de 2017

10 historias para aprenderse algunos verbos irregulares

Juan Carlos García Valdés

El dolor de cabeza de muchos, el martirio y el suplicio de otros, la necesidad de casi todos. ¿Por qué si en mi lengua nativa, el español, nunca me tuve que aprender los verbos (oler, olí, olido y caber, cupe, cabido) ahora lo tengo que hacer en inglés? ¿Qué no me los puedo aprender de forma natural y ya?

Claro que te los podrías aprender de forma natural, siempre y cuando leyeras y escucharas cosas en inglés cada vez que Hillary Clinton dijera una mentira o que Donald Trump insinuara algo racista o sexista. Sin embargo, dado que la mayoría no es un lector empedernido ni un escucha incansable, el método que nos queda es la famosa lista de las 3 columnas.

A continuación te comparto algunas locuras para que seas el Rey o la Reina de los Verbos Irregulares.

1.- Write/wrote/written (escribir)

Al verbo write le gustaba comer y por tanto comer su “i” se puso gordita y se convirtió en “o”. Sin embargo, lo que comió le cayó mal, lo expulsó de su cuerpo y su “o” se hizo “i” nuevamente. Para que no le volviera a ocurrir ni a él ni a nadie más, escribió los ten (written) mandamientos de los verbos antiguamente glotones.

2.- Slide/slid/slid (resbalar, deslizar)

Slide se resbaló y al resbalarse perdió su “e” (para siempre).

3.- Bring/brought/brought (traer)

No sé por qué casi todos piensan que bring es fácil de memorizar y se convierte en bring, brang, brung (ni al caso). Si tú eres uno de ellos, te recomiendo que mejor te aprendas la siguiente frase:

Rosquillas uglies y hots

Ok teacher, ¿para qué quiere que me aprenda una frase que, si estuviera bien escrita (ni siquiera lo está), diría algo así como “rosquillas feas y calientes”?

Respuesta: Te acuerdas de:

B         (la primera letra de bring)
RO      (rosquillas)
UG      (uglies) y
HT       (hots)

Y así te olvidas de bring, brang, brung. Así es que ve y trae rosquillas uglies y hots.

4.- Come/came/come (venir)

Come no se sentía a gusto consigo mismo y decidió volverse came. Pero su jefe le dijo: “No, no, no… ¿a dónde? ¿a dónde? Venga p’acá que usted es come”.

5.- Dream/dreamt/dreamt (soñar)

-Dream soñaba con tamales.
-¿Por qué teacher?
-¿Qué letra le falta a dream para convertirse en pasado y pasado participio? (Pausa). La “t” de tamales.
-Ay, este sí estuvo muy mafufo.

6.- Spend/spent/spent (gastar)

-Teacher, ¿Sabía que mi abuela sólo gastaba en tamales?
-¿Por?
-No, pues sólo digo. O sea, si usted va a salir con sus payasadas, pues yo también, ¿no?
-¿Cómo?
-¿Qué letra reemplaza a la “d” en la segunda y tercera columna de spend? Pues la “t”, ¿no?
-¿Ah sí? Pues ahí te va una que no vas a poder superar: Tu abuela soñó que gastaba en tamales que le enviaba a tu teacher: enviaba… send, sent, sent. In your face!
-Pues lo que usted no sabe es que mi abuela los compró con su dinero… con el dinero de usted.
-¿Por?
-Porque usted lend, lent, lent el dinero para los tamales

CONCLUSIÓN: Existen los verbos tamaleros.
¿CÓMO IDENTIFICARLOS? La “t” de tamales calientitos de mole verde, de rojo y de rajas con crema súbitamente aparece (soñar, gastar, enviar, prestar y algunos más: dreamt, spent, sent, lent)

7.- Sit/sat/sat (sentarse)

Los adultos tienen que pagar impuestos. ¿Y dónde se pagan los impuestos? Pues en el SAT. ¿Y qué haces en el SAT antes de que te atiendan? Pues esperas y esperas, hopefully sentado: sit, sat, sat.

8.- Leave/left/left (abandonar, dejar)

Normalmente los baños están al fondo a la derecha, pero aquí quiero que pienses en un lugar en el cual, al salir, te vayas a la izquierda (left): puede ser tu salón, tu oficina, la casa del novio o de la novia… tú sabrás: la clave es que sea un lugar que abandones por la izquierda.

9.- Sell/sold/sold (vender)

Sell era un vendedor que de tantos corajes que hacía con sus clientes se puso viejito (old): sold, sold.

También podrías imaginarte que vendía soldados.

10.- Say/said/said (decir)

Mi mejor amiga en la primaria se llamaba Say; bueno… Sayra, pero le decíamos Say. Y mi mejor amigo era Said, que, por lo que sé, en árabe significa el que es feliz. Pues Say y Said se enamoraron y después se casaron. Obviamente se tienen tanta confianza que siempre se dicen todo: Say, Said, Said.

Manos a la obra

¿Deberíamos de llevar al teacher al psiquiatra? Tal vez. Pero también es cierto que sus locuras a veces nos pueden ayudar un poco.

Ya no pongas más pretextos y apréndete los verbos irregulares. Tus posibilidades de expresión y comunicación, así como de comprensión, en lengua inglesa, si así lo haces, se multiplicarán de forma inmediata.

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